El trovador oculto

Medio periodístico:
Diario Z

Fecha de publicación:
5 de Junio de 2014

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Jorge Fandermole

Prensa

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El trovador oculto

Jorge Fandermole: El trovador oculto

Menos conocido que su obra, vuelve con un disco doble.

Autor de las conocidísimas “Era en abril” y “Canción del pinar” –popularizadas por Juan Carlos Baglietto y Silvina Garré-, Jorge Fandermole ocupa un lugar paradójico en la música popular argentina. Si bien es considerado un referente musical para sus pares y la crítica periodística, no es precisamente un músico “conocido” ni su nombre encabeza las grillas de los festivales. “La verdad es que nunca he sentido ningún tipo de incomodidad con relación a mi actividad o a la repercusión que haya tenido mi música. Me parece que uno está donde tiene que estar”, le dice Fandermole a Diario Z. Después de nueve años de ausencia en las bateas, el trovador acaba de publicar un disco doble, Fander, en donde recuperó canciones grabadas en los 80 –como “Río marrón”– y registró nuevas composiciones, como la preciosa “Agua dulce”, que presentará en el teatro Coliseo.

¿Por qué sintió la necesidad de recuperar obras viejas de su repertorio?
En parte, porque parecería que lo que no circula puede considerarse una obra perdida. Esas canciones forman parte de la producción y la vida de uno, pero hay unas cuantas generaciones que no las conocen. Salen los discos y al tiempo se olvidan, no se reponen, entonces quedan perdidas. La selección respondió a rasgos del lenguaje con los cuales todavía estoy de acuerdo y me siento cómodo, después de tantos años de haberlas compuesto. No me pasa lo mismo con otras.

Hay un lenguaje regional cada vez más presente en su música. ¿Piensa en la composición desde el Litoral o eso se da más naturalmente?
Todo lo que tiene que ver con el Litoral lo siento cada vez más como una música propia. Uno viene de un lugar (Santa Fe) que no tiene una tradición tan fuerte; sin embargo, estamos cerca del chamamé, la polka y el rasguido doble. Y, justamente por no tener una tradición tan afincada, tenemos también una familiaridad con la vidala, la chacarera y la zamba. Los siento cercanos porque aprendí música tocando folklore. Pero, también, hay algunas otras cosas a las cuales me acerco sencillamente porque me atraen como juego, por la posibilidad expresiva de ritmos que son inespecíficos.
De hecho, usted es un hacedor de canciones, no se ubica en ningún género en particular.

En la Argentina hay una diferenciación muy grande entre el folklore y los géneros urbanos, como la balada o las subespecies del rock. Uno se siente tan cercano a lo urbano como a lo rural, un poco por origen y por el lugar donde ha elegido vivir.