Fandermole: la complejidad de las canciones sencillas

Medio periodístico:
La mañana de Córdoba

Fecha de publicación:
25 de Abril de 2006

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Jorge Fandermole

Prensa

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Fandermole: la complejidad de las canciones sencillas

El fin de semana pasado Jorge Fandermole estuvo en Córdoba presentando parte de su repertorio. En dicha oportunidad, se tomó un tiempo para dialogar con este medio sobre sus composiciones y sobre esta etapa creativa de su carrera artística.

-Siento por momentos, en algunas de tus canciones, la sombra tutelar de Chico Buarque...
-Bueno, sí, para mí es una influencia muy importante, creo que para cualquiera que componga canciones, y creo que esas influencias se verifican en modos de hacer las cosas. No es que uno piense estrictamente en un recurso, sino que, bueno, yo pienso que está bien que uno se deje influenciar por algunos recursos de gente que admira y en algún momento, con cierta fortuna de por medio, aflorarán en algo que uno hace. Me parece Chico Buarque un referente para cualquiera, para cualquier iberoamericano que escriba canciones…

-Vos mencionás la palabra “recursos” y da la impresión de que fuese algo a ser tenido en menos, como si existiesen fórmulas para escribir canciones, y no las hay. Pero sí hay elementos a los que echan mano los que escriben…
-Bueno, lo que pasa es que tal vez no sea la palabra adecuada, pero son elementos del lenguaje, en realidad. Y en la canción los lenguajes, el lenguaje musical en sí mismo es un lenguaje complejo, a eso se le suma el idioma que es otro lenguaje con muchas capas de significación y además de sonoridades, y qué sé yo, me parece que se podría hablar sin desmedro de la idea de recurso, son recursos del lenguaje, son elementos del lenguaje.

-¿Sería posible considerar a la variación como uno de los elementos eje en tu concepto de la canción? Lo digo porque aparece en tus canciones una especie de equilibrio formal, un uso del contraste, un eludir la monotonía.
-Yo voluntariamente trato de llevar adelante una idea de diversidad que tiene que ver con cierta hibridación de los lenguajes, creo que está relacionado con nuestro origen de gringos, de la pampa, de la llanura y con influencias muy mezcladas. Pero por otro lado, en cada uno de nosotros, inclusive en gente de diferentes generaciones, se notan distintas influencias e intenciones, venimos como nutridos -ya que hablamos antes- de lenguajes muy distintos y además de desarrollos musicales muy diversos, porque los que hemos aprendido un poco de música a partir de los ’70 y que tenemos una formación no completada, digamos de la gente que hace música popular, viene por un lado con el bagaje formativo auditivo, esa formación académica de los tangueros, por ejemplo, que es completamente diferente y mucho más nutrida que la que han tenido los folkloristas en general y, por otro lado, muy diferente a la que tienen en el rock por ejemplo, que es bastante más escasa. Y un poco del jazz también. Me parece que a partir de esas cuestiones, también, donde uno ha visto cómo los elementos más complejos de algunos lenguajes se han ido incorporando a otros, por ejemplo en el folklore con todo lo que pasó desde el nuevo cancionero y después del nuevo cancionero, con las incorporaciones armónicas de los grupos vocales, y más todas las novedades que nos fueron legando por ejemplo gente como el Cuchi, como Manolo Juárez, como el Chango Farías Gómez, cada uno a su manera, uno va tomando toda esa mezcla porque me parece que la idea es una idea de evolución permanente en la que uno no puede tener perspectiva de lo que hace, porque uno configura parte de una cosa histórica a largo plazo y no se da cuenta de qué es lo que está haciendo en el momento, ni siquiera sabe cómo va, de alguna forma, a quedar o no quedar algo de lo que uno hace. Pero yo estoy seguro de que toda esa diversidad, uno la fue tomando de todos esos géneros y además del modo en que esos géneros se fueron desarrollando desde los años ’60 en adelante, que es donde a mí me ha tocado formarme.

-¿Y respecto del uso de esa variedad para definir un elemento de variación -o no- dentro de cada tema?
-Bueno, sí, está relacionado también con una cuestión que a mí siempre me fue molesta, que es la de la repetición. Uno se da cuenta de que la repetición es necesaria en algún sentido, porque la canción como lenguaje expresivo forma parte de un proceso de comunicación y entonces esa reiteración aparece como esa necesidad de que el tema sea reconocido de alguna forma. Pero por el otro lado, perdura esa sorpresa de cuando uno iba armando las cosas como sea, con menos recursos teóricos por lo menos en lo referente a lo armónico, y que uno quería buscar en algunos momentos la complejidad por la complejidad en sí misma, que no tenía ningún valor, y en otros momentos viendo cómo se llega a una síntesis si es posible, y siempre con recursos fragmentarios, porque esa es la verdad. A mí la analogía con las comidas me sirve en este caso. Los oídos de los públicos son muy diversos, yo creo que son disfrutables los elementos armónicos más simples, son muy disfrutables en cuanto a que la relación melódico armónica se sigue pudiendo hacer, y puede seguir sorprendiendo y puede seguir tocando niveles sensibles con la simplicidad, pero también me parece que hay comidas complejas, y uno puede, depende de los paladares, disfrutar o no.

-¿Tenés alguna metodología fija de trabajo para escribir canciones?
-No, trato de ser fiel a una certeza que yo tengo, que tiene que ver con que la canción tiene formas de abordaje múltiples y que todos los elementos musicales, que son un montonazo, y que tienen que ver con lo rítmico, lo melódico, lo armónico, lo formal, y además dentro de cada una de esas cosas montones de lugares de ingreso o de posibilidades distintas, y en la letra todo lo que tiene que ver con desde tener una idea que no se puede formular todavía, hasta tener frases o hasta tener como armaduras sintácticas más o menos extensas, o tener solamente un título, o una palabra, se puede arrancar de cualquier lado. Y yo trato por lo menos, y estoy consciente de que cada uno de nosotros tiene como familiaridades adquiridas que conforman clisés y uno va tratando de zafarse de eso, entonces siempre trata de ingresar por lugares diversos, ¿no?, para no quedarse siempre en lo mismo, de modo que algunas veces empiezo por las coplas, otras veces empiezo por un motivo, una cosa melódica, algunos acordes, o inclusive por algunas estructuras rítmicas.

Gabriel Abalos